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jueves, 11 de julio de 2013

Llama

¡Buenas tardes, queridos lectores! He de advertir que este mes he estado bastante ocupado, la verdad. Y, además, mañana voy de viaje hasta el día 30. Así que dudo poder subir algo a pesar de que haré lo que pueda. Aunque ya veréis vosotros mismos recibiendo alguna notificación y demás.
Así que bueno, os dejo con este texto y, si puedo, esta noche os subo otro cuando ya sea viernes. Los cuales espero que disfrutéis con sus lecturas y no me demore demasiado en poder subir algo nuevo. Y, dicho esto, os dejo con el relato.


La llama estaba prendida. Ya no había vuelta atrás. Costó lo suyo encenderse, pero ya no se iba a apagar. Nunca más.
Una idea, un pensamiento. En millones de cabezas, en el mismo lugar, en el mismo momento. No como autómatas, ni siquiera como soldados. Sino como seres, ya hartos y cansados. De recibir los golpes, pagándolo desde sus antepasados.
La llama ya estaba prendida. No en el estandarte. No en sus manos. Ni siquiera en sus ideales. Estaba en sus corazones, llenos de rabia contenida.
Y no dudarían, no dudarían en proseguir. Continuar, hasta el fin. Luchando, por lo que más querrían. La libertad, ansiada en este día.
Se alzaron, de golpe, juntos. Cogidos de las manos en sus mentes, alzaron las cabezas. Hacia el opresor, hacia los tiranos. Quienes les sometieron con los golpes de sus títeres, de su armas.
Pero esos ya no estaban con ellos. Sus muñecos… desaparecieron.
No estaban con los sometidos, no estaban con los gobernantes. Simplemente se fueron, no querían estar bajo ningún servicio pedante. Simplemente cerrar los ojos, que todo pasase.
Y la llama se extendió. De corazón en corazón. Haciendo que las cabezas se alzaran, para observar su miedo. El miedo de la derrota, de lo que más temieron.
Haciendo que por sus actos, al final pagaran un precio. No un precio bajo, no un precio alto. Uno de justo, por todo lo acarreado.


¿Y bien? ¿Qué os ha parecido? Espero que pese a su brevedad se os haya hecho intenso. Cabe destacar que creo que es el textos con más "aire revolucionario" que he escrito hasta el momento. Pero bueno, eso debéis juzgarlo vosotros mismos. Así que cualquier cosa, ya sabéis que podéis opinar, comentar, compartir y demás aquí abajo (que nunca va mal, la verdad).

   ¡Un saludo y hasta la próxima!

domingo, 7 de abril de 2013

Un bar cualquiera (2ª Parte) - Storm

¡Buenos días queridos lectores! Hoy os traigo el nuevo capítulo de Un bar cualquiera, en el cual empezará, por así decirlo, la segunda parte (o 2ª Temporada, a gusto de lector) de la serie.
Los que sigáis la página de Facebook o me sigáis por Twitter habréis podido ver la introducción original a ésta, la cual colgaré en unos días como "extra" para quien no la haya visto, pues la que pondré a continuación es la introducción final más el capítulo I, titulado "Storm".
Así que bueno, espero que disfrutéis de la lectura a pesar del retraso que lleva por no haber podido subir antes el capítulo.

Introducción


Mi nombre es Matt Storm. Hace unas semanas mi vida todavía era normal: regentaba un bar al cual solían venir mis amistades, vivía con mi pareja en un buen apartamento e incluso podía permitirme algún lujo de tanto en tanto. Pero todo cambió cuando conocí a Jack, un tipo desconocido que entró en mi bar, mató a Richard (un cliente habitual) y luego me dijo que yo tenía habilidades… especiales de las cuales no sabía nada a excepción de las habladurías.
A día de hoy, solo he conocido a tres personas más que trabajen con Jack: Harry Dietrich, James y otro desconocido al que solo vi al entrar en su “escondrijo” y no volví a saber más de él. Y, hasta ahora, los dos “J”, parece que solo se han “divertido” a mi costa a pesar de que Jack intentara parecer amable, pero en realidad Harry ha sido el único que se ha comportado con cierta normalidad y quien me ha ayudado más en todo esto.
Quizá os preguntaréis a santo de qué viene ésta introducción. Pues sencillo, hoy mismo empieza un capítulo totalmente nuevo de mi vida. Hoy empieza un episodio donde mi pasado es alterado por completo debido a un extraño Harry que me indujo a modificar mis recuerdos. Hoy, el Matt Storm que vosotros conocéis, dejará de existir.


Capítulo I: Storm


Nos perseguían. Marcus y Andrew ya se habían ido por otros dos callejones, sabiendo que ese tipo de trabajos eran ideales para mí.
Ladeé levemente la cabeza, sin dejar de correr, y vi como los dos tipos ni se habían molestado en perseguir a mis compañeros. Parecía que sabían de más el objetivo que tenían. Pobres desgraciados, pensé al ver que no sabían realmente a que se enfrentaban.
Callejón sin salida. Bien, pensé, ahora actuaran como todos acaban actuando siempre.
Los dos hombres, con uniforme policiaco, sacaron sus pistolas y me apuntaron mientras me indicaban que me tirase al suelo y no ofreciera resistencia.
Yo puse las manos, con las palmas bien abiertas, hacia ellos. Unas perladas gotas de sudor se deslizaron por sus frentes y, rápidamente, vi como el más joven apretaba el gatillo. Pero no me dio. Claro que no.
Antes de que la bala del arma saliera disparada contra mi pecho, todo se detuvo y yo empecé a andar tranquilamente hacia ellos, cogí las manos del novato y las giré (lo que permitía la muñeca de manera natural) y puse la pistola apuntando su pecho. Luego volví a mi posición inicial y el tiempo volvió a fluir.
-¿¡Pero qué cojones!? –exclamó el compañero al ver que el novato estaba en el suelo, con el pecho agujereado con su propia bala y sangrando a más no poder.
No, no le había puesto el arma en el corazón. Éste no tenía la culpa, era inocente. Era el otro que si que acabaría mal.
-¡Hijo de puta! –me gritó, antes de empezar a disparar.
El tiempo no se volvió a detener, simplemente empezó a fluir con más lentitud, permitiéndome ver las balas rompiendo el aire y caminar entre ellas hasta el tipo que, al tenerme a escasos metros, abrió la boca de sorpresa (ya que él me vería como si mi cuerpo se moviera a una velocidad vertiginosa) y, aunque intentó llevarse las manos a la cara, no pudo detener el puñetazo que le asistí en la mandíbula. Partiéndole algún que otro diente y tirándolo al suelo.
Rápidamente, cuando el tiempo volvió a fluir con normalidad, saqué el revólver de mi cinturón y le disparé en toda la sien. Matándolo instantáneamente.
Una vez hecho esto, cogí el teléfono del todavía caliente cadáver y llamé a urgencias por el herido. Luego le tiré el aparato y me fui por donde había venido.

-¡Já! –exclamó Marcus- ¿Cómo no? ¡Storm llegando tarde pero con el botín!
-¿Acaso lo dudabas? –pregunté mientras desataba el maletín que llevaba atado a la espalda.
-Claro que no lo dudábamos –respondió el otro hermano Johnson-, Storm.
-Bien, bien –abrí el maletín-. Sino creo que os hubierais quedado sin vuestra parte.
Ambos sonrieron levemente y cogieron al vuelo el par de fajos de billetes que les lancé. Eso solamente era el extra, lo que se podían gastar para fulanas o lo que les viniera en gana. El resto, a excepción de mi parte, iba al fondo comunitario.
Nos encontrábamos en un bar de mala muerte donde solamente venían las almas perdidas y dejadas de esta ciudad. Quizá el lugar parecía un refugio para mendigos, pero las copas eran buenas, grandes y a buen precio. Además de que la dueña nos permitía llevar nuestros trapicheos sin problemas.
Fui a la barra, dejé un billete y la muchacha me sirvió un vaso bien cargado de Whisky, sin hielo. Me lo tomé de un trago, cargué el revólver con la bala que le faltaba y salí afuera, donde ambos hermanos me estarían esperando para ir a la verdadera Madriguera.


¿Os ha gustado? Sé que el capítulo es "breve", pero esa es la intención: breve pero intenso. Además de que se note el cambio y demás, pero no hablaré mucho sobre el tema, ya iréis viendo en los próximos capítulos.
Así que si os ha gustado, ya sabéis que se puede opinar, valorar, comentar, etcétera, etcétera. Pero bueno, nos vemos el lunes con un nuevo relato que también será algo especial, ya lo veréis.

   ¡Un saludo y hasta la próxima!

viernes, 25 de enero de 2013

Aventura

¡Buenas noches queridos lectores! Estoy en proceso del capítulo, pues ha habido ciertos momentos donde me he quedado algo encallado con cosas bastante "malas" por así decirlo, haciendo que algún día no escribiera nada para que mi cabecita hiciera algún que otro reseteo, a ver si se le borraba alguna que otra idea mala. Pero bueno, como aún seguimos entre semana, os pongo el relato que toca, titulado "Aventura", el cual se me ocurrió hará un par de días, como inicio de una nueva aventura precisamente, es decir, novela, serie... Pero como por ahora estoy con lo de Un bar cualquiera, ya si eso escribiría algún capítulo según me viniera y, si eso, más adelante quizá lo haría público (eso de llevar varias series, novelas y demás al mismo tiempo, en mi cabeza no tengo problema, pero en el momento de escribirlo puede organizarse un follón... Además de que mejor ir pausado que en caso de necesidad se puede recurrir a estos ases en la manga).
Aunque bueno, ya os he entretenido bastante, os dejo con este pequeño relato que casi vendría a ser un mini prólogo. Espero que os guste.


   Se levantó rápidamente de su cama. Todavía era de noche, pero el sueño que tuvo logró disipar todas las dudas que había tenido hasta el momento.
   Exaltado y al mismo tiempo nervioso, buscó dentro del enorme baúl que tenía frente a su cama, sacando de allí la vieja espada que heredó de su padre y la funda que le fabricó su madre, atándosela así a su cintura.
 Seguía con los ropajes para dormir puestos, pero no le importaban, pues en ocasiones abrigaban incluso más que su ropa normal. Y, una vez metido algo de fruta y carne en sal dentro de una pequeña bolsa y algunas monedas de oro en otro saquito, salió de la vivienda sin olvidar cerrar la puerta con llave.
  Miró al cielo nocturno, estrellado como siempre, y se fijó en el astro que le indicó su abuelo cuando era pequeño, diciéndole que su brillo le guiaría a innumerables aventuras. Así que, haciendo caso de esas palabras, emprendió su travesía hacia lo inexplorado. Guiado solamente por un desconocido centelleo blanquecino.


Bueno, ¿qué os parece? Sé que es algo corto, pues vendría a ser un pequeño prólogo como he dicho antes, pero si os ha interesado o gustado ya es buena señal. Aún así, ya sabéis que podéis comentar y opinar aquí abajo lo que creáis conveniente. Por lo que nos vemos en uno o dos días con el capítulo de Un bar cualquiera.

   ¡Un saludo y hasta la próxima!

domingo, 28 de octubre de 2012

Un día más en la rutina

¡Buenos días estimados lectores! Por fin un domingo que puedo hacer una entrada sin disculparme por el retraso, que gratificante. Bueno, como dije en la anterior entrada, hoy os traigo esa pequeña sorpresa nombrada: una serie continua. Pero no, no la que a mí me de la gana y ya está, sino que vosotros decidiréis.
El anterior relato acaba de manera abierta porqué no termina ahí, sino que continua, al igual que el que leeréis a continuación (si, es un pequeño spoiler, pero no desvela nada crucial del relato el saber que continua). Así que lo dicho, vosotros, en una encuesta que pondré en la barra lateral derecha, votaréis que relato os gusta más y os gustaría saber como continua, para hacer la serie de este que seguramente subiría los miércoles-jueves, esto ya lo aclararía en la próxima entrada.
La votación durará de este domingo al lunes que viene no, el siguiente (una semanita casi). Una vez hechos los votos, esa semana miraré que día hago el relato de la serie (ya os lo intentaré anticipar) y listo, ese día sera serie y el otro relato "aleatorio" por decirlo de alguna manera.
Pero bueno, me centro en la presentación de este relato.
Esta vez estamos en un futuro no demasiado lejano, situado en el año 2030-2050 (ya que entre esas fechas ocurrieron los hechos más notables en la historia de la serie), pero los protagonistas se sitúan sobre el año 2040-2045. Elvên es un joven ya bien entrado en los veinte y Jack ya ronda la treintena de años (para que os hagáis a una idea de como pueden ser).
Pero bueno, mejor no os digo nada más y os dejo con el relato. En caso de que lo votéis ya descubriréis más acerca de estos personajes y de futuros, al igual de que si votáis el de Un bar cualquiera ya veréis que ocurre con Matt.
¡Ah! Añado que el nombre de Jack, John, y demás parecidos son nombres que me gustan, por lo que pueden aparecer en más de un relato pero (¡ojo!) eso no implica que sea el mismo personaje: Para nada.
Bueno, aquí lo tenéis:


   Hoy era otro día más en la rutina, sin novedades apenas.
  Los experimentos diarios con mutaciones genéticas y las pruebas con nuevos mecanismos robóticos seguían viento en popa, o eso decían las noticias. Los trabajadores, exhaustos de trabajar, volvían a sus respectivos hogares; la mayoría para reunirse con su familia después de un día duro de trabajo, otros directamente se pasaban por el bar a tomar una última copa antes de irse a dormir.
   Esa gente solían ser solteros, personas anónimas, sin nombre ni pasado, en ocasiones sin esperanza de futuro, pues también se encontraban entre la muchedumbre algún viudo o divorciado. Raramente se encontraba a algún tipo casado en estos garitos de mala muerte.
   Jack Slayer no era uno de esos trabajadores, por supuesto que no lo era, nunca se le había dado la investigación, ni siquiera el trabajo de oficina. Él siempre había sido demasiado impaciente para casi cualquier cosa y, eso, en esta sociedad con los trabajos que habían, no era demasiado bueno. Aún así, seguía teniendo algo en común con todo el gentío que rondaba por allí, pues él, también a la misma hora que ellos, iba al mismo bar de siempre a tomarse una copa, haciéndole uno más en ese grupo.
   -¿Qué tal el día, Jack? –Dijo su fiel y único amigo, Elvên León, sentándose a su lado.
   -Ninguna novedad… -se limitó a responder- ¿Tú?
   -Pues nada, seguimos con esos experimentos para las nuevas mascotas que publicitan por televisión, aunque no logramos avanzar mucho –suspiró-. El lado bueno –sonrió levemente-, es que al menos la financiación sigue aportando dinero.
   -Jé… ¿No eres tonto, eh?
   -¿Qué esperabas del investigador jefe? ¿Que lo fuera?
   La conversación entre estos viejos amigos fue alargándose, recordando antiguas anécdotas y riendo por ellas. Era uno de los pocos momentos donde Jack se encontraba cómodo, seguro y, además, libre de poder expresarse, ya que con Elvên podía bajar todos los escudos que ponía ante el resto de personas con su característica rudeza.
   Pero dicha plática no duró demasiado, pues en un abrir y cerrar de ojos se pudo escuchar una explosión proveniente del exterior.
   -¿¡Qué coño ha sido eso!? –exclamó Jack, corriendo hacia la salida del bar.
   Su amigo suspiró, dejó el dinero sobre la barra, donde habían estado previamente tomando algunas cervezas, y se dispuso a seguirle. Cuando salió pudo contemplar, junto a Jack, que un edificio enorme, uno de los laboratorios donde él trabajaba, había estallado en llamas mientras salía una gran cantidad de humo negruzco de su interior.
   -¡Le dije a ese estúpido que no trabajase hasta tan tarde –gritó Elvên en mitad de la calle-, que tenía que descansar!
   -Cálmate –le dijo Jack, mirándolo de reojo-. O, al final, serás tú el centro de atención.
   -Vale, vale… -refunfuñó.
   Los bomberos no tardaron en llegar y se dispusieron a apagar las brasas de la edificación de inmediato. Por suerte no hubo ningún muerto, solamente encontraron a un joven, casi de la edad de Elvên, con quemaduras de segundo grado debido a que se había encontrado en el origen de la detonación.
   -Le dije que se fuera a su casa…
   -Bueno, entonces será mejor que nosotros hagamos lo que tú le dijiste a ese chaval y volvamos a nuestros respectivas moradas. Ya no veremos mañana, como siempre –se despidió Jack, poniendo su mano en el hombro de su antiguo compañero-. Adiós.
   Elvên se despidió de él con un simple gesto.
  El treintañero, vestido con un chaquetón oscuro y unos tejanos azules, empezó su rumbo hacia su vivienda, pero según se alejaba del lugar de los hechos pudo notar como alguien le seguía. Se iba volteando de vez en cuando, esperando ver a alguien detrás de él que le observara, pero solamente habían más personas, transitando las calles, sin reparar en él.
   Llegó a su piso sin problema alguno y puso su palma en el identificador de huellas de su puerta correspondiente, pues en ese bloque había una entrada para cada piso. El identificador hizo un pitido afirmativo, confirmando la huella, y se encendió una lucecita verde.
   Alzó la cabeza, para acabar de abrir la puerta que solía quedarse atascada, pero nada más hacerlo algo le golpeó con fuerza la cabeza, haciendo que perdiera el conocimiento.


Bueno, ¿qué os pareció? Ya sabéis que podéis comentarlo abajo, enviando un correo electrónico o dándole a algún botoncito de abajo. ¡Y no olvidéis votar en la encuesta que relato preferís!
AVISO: El relato está basado también en un rol que hice hace tiempo, por lo que se narrarán hechos ocurridos en ese rol y, también, de inventados. Al haber sido un rol creado por mí en su día, todos los hechos ocurridos, vendrían a ser de mi "propiedad" para usarlos de la manera que creyera oportuna.

   ¡Un saludo y hasta la próxima!

sábado, 13 de octubre de 2012

Nuevas sensaciones

¡Buenos días estimados lectores! Hace un par de días que he estado pensando en abrir un par de secciones más en la barra de páginas del blog; una de "Sígueme" donde pondría todos los links para seguir al blog y vendría a ser como el de "contacto" y luego otro apartado mucho más interesante.
Debido a que muchas veces me pongo música para escribir alguna cosilla (normalmente para algún fragmento, si necesito algo que me relaje o me suba un poqutín la adrenalina), además de que con algunas imágenes soy capaz de escribir más allá de esta, pensé en abrir una sección donde quien quiera me puede mandar alguna imagen que este bien detallada, alguna canción con alguna imagen, etcétera, y yo miraría que puedo hacer con esto, pero ya lo detallaré más en el propio apartado, además de explicarlo mejor.
Si, lo sé, me estoy demorando ya en poner el relato, así que ya no tardo más, os dejo la pequeña introducción de siempre y luego el relatillo. Pues bien, esta vez es otro relato breve, que hice en un momentín, escribiendo casi lo que salía de mi mente ipso facto, por lo que se podría decir que es un relato recién salido del horno, ya que solo lo revisé para las faltas de puntuación y poco más.
¡Espero que les guste mis relatos aún calentitos del horno!


   La chica agachó la mirada, con una sonrisa tímida. ¿Qué le pasaba? ¿Por qué se comportaba así? Se preguntaba, pues nunca antes había tenido una reacción así por nadie.
   Había cerrado los ojos al bajar la mirada, pero no tardó en abrirlos, solo un poco, para poder mirar de reojo al causante de dicha reacción. Hacía mucho que no se reía, hacía tanto que hasta llegó a preguntarse si de verdad era capaz de sonreír de nuevo, pero él le demostró que sus pensamientos eran erróneos, solamente con decir una tontería sin sentido.
   Se acarició levemente su pelo largo y rubio, algo oscuro, para luego envolver su dedo índice en una de las puntas, dándole pequeñas vueltas, nerviosa por la situación.
   El muchacho se acercó a ella, se agachó un poco para ponerse a su altura, pues se encontraba sentada y él en pie, y la miró a los ojos.  Ella no pudo aguantar mucho, rápidamente apartó la mirada.
   De nuevo no sabía el por qué, simplemente lo había hecho, vergonzosa. El joven sonrió ante su reacción, tomándolo como un juego, aunque para ella no lo fuera, para ella todo esto era algo raro que la abordaba de inmediato.
   Otra vez, intentó buscar su mirada pero la muchacha apartó de nuevo la vista, ruborizándose levemente. Aunque, francamente, no podía evitar mirarlo de reojo.
   Él acarició su suave y fina mejilla. Ella notó que el corazón le daba un vuelco y se tiró algo atrás. Él se río. Ella hinchó los mofletes, sin saber cómo reaccionar.
   Hacía tiempo que se conocían, pero nunca habían entablado tanta confianza hasta hacía unos pocos días, donde el chico la ayudó abrazándola cuando ella le contó su miedo de creer haber perdido la felicidad. Verdaderamente no tenía a nadie realmente importante a quién decírselo, él tuvo la suerte de encontrarse cerca en ese momento y ella la suerte de que fuera comprensivo y de jurarle de que se encargaría de que ese pensamiento no volviera a su cabeza.
   Lo había logrado. Ahora su cabeza solo pensaba en él, lo tenía claro. Lo miró directamente a los ojos, la joven al joven. Él se sorprendió, pero sonrío. La muchacha se ruborizó un poco más. Él acercó su frente a la de ella, sin apartar su mirada, y le dijo que siempre estaría allí con ella, para lo que necesitara. Nunca la dejaría.
   Ella, sin saber el cómo ni el porqué, lo besó, cerrando sus ojos marrones tan lentamente como el roce de sus labios.


¿Y bien? ¿Les gustó? Espero que sí~
Ya saben que pueden votar que les parece, twittearlo, darle un Me gusta de Facebook o enviarlo por allí y todo eso, además de compartir su opinión en comentarios o por e-mail.

   ¡Un cordial saludo y hasta la próxima!

lunes, 17 de septiembre de 2012

Nada como una buena presentación~

Y eso es lo que voy a intentar hacer...
¿Qué decir que no salga en mi perfil? Pues eso es todo, de manera resumida; soy un chico de 17 años aficionado a la literatura desde los 9-10 años, hasta que a los 12-13 empecé con escritos más serios, iniciando también algunas novelas que no acabé de pulir hasta mis 15 años. Intento mejorar mi calidad de escritura según pasa el tiempo y, espero, que algún día logre publicar alguno de mis libros/escritos, pues siempre ha sido mi meta y sueño.

¿Alguna curiosidad mía? Pues bien, soy amante de los videojuegos y cómics, además de que tengo cierta "habilidad" de que escuchando alguna canción o soundtrack, podría hacerte una pequeña escena (escrita, claro esta) para esa canción, además de hacer lo mismo con casi cualquier dibuja bien hecho o, que al menos, se entienda lo que es y representa y, si juntamos ambas cosas, ¡ya ni te digo! Y bueno, de esta manera, puedo crear millones de historias y mundos distintos y al mismo tiempo dentro de mi cabeza sin dejar de olvidar el escrito que llevara actualmente.
¡Ah! Antes de que se me pase. Algunas veces he llegado a anotar mis sueños y/o pesadillas que tengo alguna noche, pues en algunos casos ese recuerdo desborda de imaginación y creo que merece ser  apuntado, si no es por el resto de personas, al menos para mi mismo, para no olvidarlo.

Espero que os gusten algunos escritos míos que iré publicando, los cuales seguramente sean solamente fragmentos, ¡pero eso es para no desvelar todo el pastel!

¡Un saludo y que disfrutéis de mis próximas publicaciones!


Atte. Christian A. Bassas Tiffon