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miércoles, 1 de mayo de 2013

Dolor de cabeza

¡Buenas noches, queridos lectores!
Espero que habéis disfrutado del día de hoy o lo hayáis aprovechado bien. Hoy, como en mi caso ha sido un dolor de cabeza constante, un no parar, he decidido dedicarle a este "bendito" estar un relato. Espero que os guste y disfrutéis con la lectura.


La cabalgata de las Valkirias de Wagner de fondo. Una marcha militar con pasos firmes y pesados, marcando cada pisada en el duro suelo que resuena por las calles. Un eco seco que se va incrementando según se aleja del lugar de la marcha. Disparos de fondo según la música aumenta de intensidad. Primero pistolas, luego escopetas, finalmente cañones. Y más pasos.
Una breve calma. Algo ascendiendo al cielo. Una explosión. La prosigue otra y otra a continuación. Un sinfín de explosiones en el cielo de diversos colores. Cohetes. Y los pasos vuelven, bien firmes por encima el andén.
Una última pisada. Golpean con la culata del rifle el suelo. Hacen maniobras con éste. Haciendo el mayor ruido posible mientras las explosiones prosiguen, tanto en el cielo como a las afueras. Tanto por los petardos como por los cañonazos.
Y de repente un silencio sepulcral.
Ruido de motores. Hélices de aviones. Cada vez más cercanos. Sonido de sorpresa mirando al cielo. El zumbido de los propulsores se escucha con mayor claridad. Aviones navegando el azulado cielo, de aquí para allá. Dejando rastros de humo blanco, luego de colores, para finalmente pasar un avión más grande que los demás, haciendo un mayor estruendo.
Abre las compuertas de su “estómago” y la suelta.
Otro silencio. Precedido de gritos. Los soldados firmes, dando sus pasos entre los gritos y los cañonazos. Una enorme explosión en el centro del lugar.
Y luego silencio.
Mucho silencio.
Hasta que vienen, finalmente, los compañeros del primer avión y empiezan con el bombardeo. Uno tras otro. Uno tras otro. Soltando bombas y más bombas. Sin parar. Mientras sigue sonando La cabalgata de las Valkirias de Wagner.
Y así, amigos, es cómo está mi cabeza.



Creí oportuno dejaros La cabalgata de las Valkirias de Wagner en la entrada para quien no conociera la sinfonía o no recordase exactamente cual es. Pero bueno, ya sabéis que podéis opinar, valorar y demás aquí abajo. Y añado, como nota, que lo acabo de escribir ahora mismo, así que es otro de esos relatos instantáneos. Me atrevería a decir que, en esta ocasión, sin ni siquiera una revisión previa antes de subirlo al blog. Así que bueno, a ver que os parece.


   ¡Un saludo y hasta la próxima!

lunes, 15 de abril de 2013

Miedo

¡Buenas tardes-noches, queridos lectores!
Hoy es traigo un microrrelato escrito hace algo de tiempo el cual dejé a una compañera de clase que no sabía en que basar una redacción, pero bueno, eso son otros temas. También he de decir que, para los que venís del Salón del Cómic de Barcelona hasta aquí, el inicio de los cuatro finales lo colgaré en un par de semanas (lo bueno se hace esperar, suelen decir) y para los que no pudisteis asistir, he de decir que en éste repartí algunos panfletos con relatos míos (como he hecho otras veces), aunque en esta ocasión he contado con ayuda extra de unos conocidos/amigos. Y siento decir que estos relatos solo los repartiré en mano, pero que como suelo viajar por algunas ciudades de España que no os sorprenda encontrarlo por Valencia, Sevilla, Madrid, etcétera, etcétera. Aunque al final subiría los relatos al blog, pero sería en ocasiones especiales... sino perdería toda la gracia.
Pero bueno, no me andaré más por las ramas y aquí os dejo el microrrelato, diciendo que la próxima vez, aunque sea una entrada sin relato, avisaré también por el blog dónde y cuándo volveré a repartir relatos (entre los cuales, como he dicho, algunos no estarán en el blog) y, dicho ésto, aquí tenéis la narración

   Tenía miedo. Mi madre parecía firme pero a la vez derrotada. Los dos, nos encontrábamos en una pequeña habitación que no había visto antes. Me dijo que íbamos a jugar a algo parecido al escondite, pero que no debíamos dar pistas sobre nuestro escondrijo. Fuera se escuchaba mucho ruido, incluso sonidos que no sabía de que eran. Pero los gritos llenaban mis oídos. ¿Por qué grita la gente, mamá?, quería preguntar. Pero me había dicho que si hablaba perdíamos...
   Papá aún no había vuelto y Marc, ya hacía más de dos días que se había ido y no sabíamos nada de él. ¿También jugarían al escondite? ¿Nos estarían buscando? Lo único que sabía era que debía hacer caso a mamá. Ella siempre sabía que hacer y, además, éste era su juego. Pero los ruidos de afuera eran extraños y yo... tenía miedo.


   ¿Qué os ha parecido el microrrelato? ¿Os ha gustado? Supongo que, sin dar muchos detalles, ya os podréis imaginar el contexto y demás, sino en caso de dudas o cualquier cosa sabéis de más que podéis contactar conmigo sin problema alguno. Pero bueno, abajo podéis comentar, opinar, valorar, etcétera, etcétera y espero que os haya gustado (a pesar de que he tenido que reescribirlo de nuevo en el blog debido a un problema que, al copiarlo del word, sin motivo aparente parecía que tuviera subrayado blanco, pero bueno, son males menores). Así que esto es todo por hoy.


      ¡Un saludo y hasta la próxima!